La achicoria tiene una larga historia como hierba medicinal y ha sido considerada muy valiosa como tónico para el hígado y el sistema digestivo. La raíz y las hojas se emplean como digestivo, depurador, colagogo, hipoglucémico y laxante. La achicoria se utiliza, en combinación con otras plantas, en el tratamiento de las cirrosis y, en algunos estudios clínicos, ha demostrado ser muy eficaz a los 6 meses de tratamiento. La achicoria, cultivada protegiendo las hojas de la luz, se utiliza como verdura para la preparación de numerosas ensaladas, recibiendo el nombre de endivia
Las raíces tiene propiedades farmacológicas más acentuadas, y su recolección es óptima en otoño. Después limpiarlas a fondo, se cortan en rodajas y se secan rápidamente a una temperatura máxima de 50ºC. La decocción de la raíz seca (2 cucharaditas por taza) es diurética, ligeramente laxante y tónica.
Contiene una sustancia amarga denominada inulina, taninos y azúcares. En los últimos años, la achicoria ha recibido una atención especial debido a que contiene unos fructanos estructuralmente emparentados con la inulina que muestran un efecto preventivo frente al cáncer de colon.
|